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Mensaje del Presidente de la FADV

Mensaje del Presidente de la FADV 2020-02-24T03:43:29-05:00

FONDAZIONE L’ALBERO DELLA VITA ONLUS
POLÍTICA DE INTERVENCIÓN SOCIAL

Veintiún años luego de la creación de la Fundación El Árbol de la Vida en Asís, Italia, esta política representa sus propósitos fundacionales y simboliza la experiencia adquirida en cientos de proyectos alrededor del mundo conociendo a los niños y su extraordinaria energía, los lugares en los que viven, sus limitaciones, sus sueños y sus expectativas. No solo trabajamos con los niños, sino también con sus familias, pueblos, comunidades y entidades políticas, para quienes hemos dado nuestro mayor esfuerzo a lo largo de estos años a la luz del principio central de El Árbol de la vida: ¿cómo podemos ver, esperar y creer en una vida mejor para cada niño?

Desde 1997 hemos estado desarrollando la esencia de nuestra organización, a saber, nuestra constante búsqueda de mejora a través de proyectos, incesantes actividades de capacitación para el personal educativo, enfoques y metodologías.

Cada esfuerzo ha sido inspirado por nuestro propósito inicial, y nuestro enfoque orientado a las personas que nos guían hacia el verdadero cambio social al que aspiramos. Enriquecidos por su experiencia, El Árbol de la Vida resume en este documento algunas orientaciones relevantes dirigidas a aquellos grupos de interés que determinan o influencian el destino de los niños: a los niños y adolescentes mismos, a sus padres y maestros, a organizaciones sociales privadas que promueven el bienestar y los derechos del niño, así como a instituciones de cualquier nivel.

Esto es un llamamiento a entender que el destino de nuestro mundo depende de que apreciemos el valor de la niñez y la educación, y trabajemos para mejorarlos. La educación, entendida de acuerdo al método «Pedagogía para el Tercer Milenio» como un proceso multidimensional que afecta cada campo y cada etapa de la vida, beneficiando a los niños solo a través de un análisis de los hábitos y cualidades del educador.

En otras palabras, es antes que todo un llamado a la responsabilidad individual que surge de entender que cada uno es un educador. De hecho, todos nosotros podemos expresar nuestras intenciones y metas durante nuestras vidas a través de nuestras acciones. Esta responsabilidad se vuelve colectiva luego de un viaje interior significativo orientado a reconocer a los otros y redescubrir valores colectivos claves.

Ivano Abbruzzi
Presidente de la Fundación El Árbol de la Vida Onlus